El pasado 22 de noviembre tuvo lugar una acampada en la puerta del Parlamento andaluz de Sevilla contra la aprobación de la reforma de la Ley Andaluza de Universidades (LAU).
Alrededor de veinte personas establecieron su propio campamento frente a dicho lugar, con tiendas de campaña, sacos de dormir, donde pasaron la noche sin hechos que destacar. Al día siguiente se reunieron en una concentración programada para las 13h. del mediodía. Apoyados por colectivos como UGT o CC.OO., integrantes del CADUS y algunos más que quisieron sumarse a la protesta; con ellos estaban también profesores del llamado colectivo 302, que alzaban también la voz por reclamar sus derechos. Con lemas como “Por una universidad pública y de calidad” o “Nuestro futuro no se vende, se defiende”, estos grupos se concentraron en mitad de la calle, frente a la entrada por donde acceden los principales dirigentes. No obstante, poco antes de las 15h., los grupos conformados por UGT y CC.OO. abandonaron la concentración ya que ésta era legal hasta dicha hora. Las autoridades informaron al grupo de estudiantes de que serían perseguidos, detenidos y sancionados si ocupaban parte de la vía pública y tras una breve asamblea decisiva, los jóvenes quisieron seguir allí. La protesta se prolongó hasta alrededor de las 20h.
La asamblea convocada para la reforma de la LAU, entre otras cuestiones, daría comienzo a las 16h., pero el real debate para la ya mencionada ley no comenzó hasta pasadas las 18:30h. En dicha reunión se encontraban representantes de los distintos partidos políticos, tales como PSOE, PP o IU, único partidario de frenar la reforma de la Ley Andaluza de Universidades.