21 de diciembre de 2011

Hacer feliz es bonito

      …Dunka lo notaba, se ponía muy triste. Al rato me estaba volviendo a mirar; ahora mismo veo aquellos ojos… “Aunque me mientas, dime que me quieres.” Yo se lo repetía, y muchas cosas dulces, ésas que les gustan. Ella sonreía, volvían a sus ojos aquellas chispitas, pasaba la nube… Seguramente era feliz, sí, seguramente…
Era bonito, ¿sabes?; hacer feliz es bonito.


La sonrisa etrusca, José Luis Sampedro.

20 de diciembre de 2011

"Dentro de mi alma – rosa obstinada – me río de todo lo divino y de todo lo humano y no creo más que en la belleza. Sobre todas las cosas bellas, amo la música, porque es una fragancia de emoción [...] Que la frase esté tocada de alma; que evoque siempre un subvocablo, una sombra de palabra secreta y temblorosa, un encanto de misterio, como el de las mujeres muertas o el de los niños dormidos… Dadme siempre una mujer, una fuente, una música lejana, rosas, la luna – belleza, cristal, ritmo, esencia, plata – y os prometo una eternidad de cosas bellas. He sido niño, mujer y hombre; amo el orden en lo exterior y la inquietud en el espíritu; creo que hay dos cosas corrosivas: la sensualidad y la impaciencia; no fumo, no bebo vino, odio el café y los toros… y, en fin, tengo mi frente en su idea y mi corazón en su sentimiento."

18 de diciembre de 2011

Sapho de Lesbos.

Y sonríes seductora. Sí, esto
aterra mi corazón dentro del pecho,
pues tan pronto te miro un instante,
como ya me es imposible decir una palabra,
pues mi lengua desfallece; en seguida,
un fuego sutil irrumpe bajo mi piel,
nada veo con mis ojos, zumban
mis oídos,
se me esparce el sudor, un escalofrío
me apresa toda, estoy más pálida
que la hierba y me parece que
falta poco para morir.
Pero todo hay que soportarlo, pues esto es así.

Sapho de Lesbos.

17 de diciembre de 2011

Probablemente juegue en desventaja. Por ello, se informa:


Sensible. Verde. Egoísta. Cariñosa. Romántica. Difícil. Inteligente. Triste. Ansiosa. Divertida. Pesimista. Malcriada. Llorona. Cruel. Agotada. Dulce. Lenta. Simpática. Imbécil. Encantadora. Repelente. Completa. Respetuosa. Eficiente. Odiosa. Abatida. Interesante. Entusiasta. Fácil. Fría. Educada. Distante. Caliente. Moderna. Desnuda. Indecente. Noble. Previsible. Asustadiza. Rápida. Dura. Azul. Desinteresada. Torpe. Tranquila. Sonriente. Descarada. Revoltosa. Suplicante. Adorable. Vestida. Abellacada. Pírica. Sustentadora. Preocupada. Ciega. Atenta. YO. (y más) (y tú)

16 de diciembre de 2011

Ya te lo dije

“…aún a sabiendas de que su existencia sólo dura un día y pocas horas, sería feliz; pues tendría belleza y libertad.
Si fuera mariposa, ¿a qué temer? ¿A la muerte? No me alarmaría por ese gris espectro, pues ese sería el único motivo que me permitiría disfrutar de mi corta vida.
Me sentiría admirada entre las manos de un niño, que me vería con esos ojos ilusionados y se enternecería con el color de mis alas.
Me sentiría pequeña, sumamente pequeña; casi con el mismo tamaño y sentimiento que tenía antes de ser crisálida. Pero eso no lograría entristecerme, pues las cosas grandes se guardan en cajitas pequeñas, y mi interior es tan interesante como el mecanismo de un reloj de bolsillo… ese sería mi único consuelo, el pequeño gran apoyo para sustentarme.
Y lo más importante; no sufriría por amor. Ese sentimiento suicida que a veces mata, no acabaría con mi vida, por muy poca que tenga…”

10 de diciembre de 2011

Experiencia's

             El otro día se sentó un chico negro a mi lado en el autobús. Era alto, robusto y joven, y olía mucho mejor que el señor que anteriormente había ocupado ese mismo sitio. Me resultaba curiosa la forma en la que le dedicaban algunas miradas las personas de alrededor, pues iba bien vestido y con unos papeles en la mano. Era estudiante, por lo que pude intuir. En mi concentración por entender la letra de la canción que estaba escuchando, me di cuenta de que eran ojos extrañados los de aquella gente; y no supe comprender por qué mostraban aquella expresión al mirar al chaval.

    Más tarde comprendí que la rareza radicaba en la “inusualidad”. Quizá aquellas personas no estaban acostumbradas a que la raza negra, tan criticada y odiada por unos y apreciada por otros, aparezca de la manera en la que lo hizo aquel chico. Puede que me costara comprender su sorpresa, pero a la vez que entendí eso, me di cuenta de que los esquemas e ideales prejuiciosos cada vez están más asentados  y establecidos en esta sociedad.


9 de diciembre de 2011

Periodistas

           Ojalá que los futuros periodistas se rebelen. Ojalá que a pesar de enfrentarse a un escenario complicado intuyan que hoy el periodismo es más necesario que nunca y sean conscientes de que los medios, engolfados con el politiqueo, están ignorando esas historias anónimas que definirían el extraño momento que estamos atravesando. Ojalá que no sean cínicos, que ejerzan una crítica implacable contra esos personajillos que desde hace tiempo inundaron las pantallas y no han servido más que para sembrar la creencia de que es legítimo ganar dinero sin hacer el mínimo esfuerzo. Ojalá que no sean mansos y no se dejen arrastrar por esa corriente venenosa que consiste en acudir a las ruedas de prensa para tomar nota sin rechistar. Ojalá que sean tan honrados como para desconfiar del político que les paga un viaje convirtiéndoles en parte de su corte. Ojalá que entiendan que el mejor periodista, en contra de la práctica tan habitual en España, es el que se mantiene lejos del poder, no el que alardea de estar en la pomada. Ojalá que defiendan la dignidad de su oficio y que aspiren a ser profesionales y no eternos amateurs. Ojalá que tengan el amor propio necesario como para dar más de lo que se les pide, y que no lo hagan por el medio sino por ellos mismos. Ojalá que entiendan que en esta situación económica que va a cambiar la vida de varias generaciones es necesario darle voz a los olvidados y sólo un buen periodista puede hacerlo. Dada la precariedad del empleo, la docilidad es tentadora, pero ojalá que no sean dóciles, porque al margen de la invasión de los opinadores, que de manera gratuita exaltan (exaltamos) los ánimos de los ciudadanos, nos hace falta información. Ojalá que haya una nueva generación batalladora que demuestre que el periodismo sigue vivo, que a lo mejor los que estamos un poco muertos somos nosotros.

Elvira Lindo.




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